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Bombslinger – Análisis

Siempre han habido títulos inspirados en grandes IPs, y Bomberman es una de ellas, en este caso, nosotros hemos estado probando Bombslinger; un juego que toma la jugabilidad del exitoso juego de hacer volar en pedazos a los enemigos con bombas pero agregándole un toque especial con una ambientación al estilo el Viejo Oeste.

Como bien lo explicamos arriba, nuestro objetivo será acabar con los enemigos en pantalla, con la tradicional jugabilidad de movernos por entre distintos obstáculos, haciendo volar objetos (en  matas de maíz, césped, cajas con loot, etc.) para hacernos con mejoras en nuestro armamento, para lograr obtener ventaja sobre los contrincantes antes de intentar hacerles trizas con las hermosas bolitas explosivas. Esto, ya sea en el modo competitivo local contra otros jugadores amigos nuestros, o en su modalidad de campaña, donde nos veremos las caras ante diferentes jefes y muchos diferentes tipos enemigos en niveles generados proceduralmente, en nuestros intentos, topamos con cabras locas, granjeros con rastrillos, algunos vaqueros con armas -que pueden hacer volar nuestras bombas si sus disparos les alcanzan, coyotes con ganas de mordernos, y hasta un tipo en una trinchera con una mini-gun (tenganle miedo). Todo, dentro de un marco y niveles recreados en un hermoso arte de pixeles en un HUD bastante limpio y agradable a la vista del jugador.

Bombslinger

La vertiente o modo para un solo jugador se presenta como un escenario rogue-like, donde vamos a ir intentando avanzar la mayor cantidad de pantallas posibles, hasta morir. En cada pantalla, toparemos con un jefe bien loco al final, todos sedientos de oro, y que nos harán la vida bastante difícil. Nosotros topamos con un calvo alcohólico-pirómano que daba vueltas lanzando fuego tras beber alguna sustancia inflamable, que en realidad no fue tan complicado, también vimos a un jefe coyote que hacía arremetidas contra nosotros al vernos, y que a su vez, tiene la capacidad de spawnear coyotes (como los vistos en los niveles normalmente), para que nos compliquen aun más la maniobrabilidad en el entorno, por último, luchamos contra un viejo desquiciado que daba vueltas sobre su pico (de picar piedra), el cual si nos rozaba, nos hacia perder el oro que habíamos ganado hasta ese entonces, pero no solo eso hace el desgraciado, si no que también puede arrojar barriles de dinamita, y cuando el pasa sobre ellos con su pico, explotan, llevándose todo a su paso. Este último malnacido si nos hizo caer en el siempre vergonzoso rage guit.

Cuando hablamos del oro que habiamos ganado, nos referimos a monedas que van soltando los enemigos a quienes hacemos volar con nuestras bombas, este dinero nos sirve para adquirir ciertos artículos en las tiendas que toparemos de forma aleatoria en algunas partes de los calabozos. Algunos de estos items sirven para regenerar los corazones de vitalidad, otros para regenerar el spirit (mana), o hasta nos permiten hacernos con mejoras de habilidades: correr más rápido, hacer crecer la estela del fuego de nuestras bombas, obtener más oro de los enemigos, corazones extra de HP, etc, estos últimos comentados, también pueden recogerse de la mayoría de jefes, y de algunos cofres que encontramos en cada mazmorra, aunque requieren de llaves que igualmente vamos recolectando en el camino.

Bombslinger

 

Acá lo bueno es el elemento de rogue-like, donde si perdemos la totalidad de nuestra vida, tocará comenzar desde el primer nivel nuevamente. Lo que es mejor aún, es que los niveles no siempre serán los mismos gracias al algoritmo que hace que estos siempre sean diferentes, arrojando siempre una pantalla diferente en las que cambian hasta el jefe que encontraremos al final. De paso, todos los power ups que vayamos obteniendo en el camino aparecerán en un pequeño menú pre-partida en el cual nos dejan equipar uno o más (dependiendo de algunas variables) para poder entrar con ciertas ventajas al inicio de la partida; es algo opcional, y si somos lo suficientemente machos alfa podemos obviar estas ventajas y entrar como todo un leñador (y vaquero) de barba y pelo en pecho sin mejoras extra en las partidas.

A parte de algunas quejas que tenemos sobre el control del personaje (se siente un poco extraño al querer cambiar de dirección), todo  lo demás resulta bastante divertido. Claramente echamos de menos una posibilidad online para disfrutar con amigos que están lejos de casa, pero a veces con cosas que se ven limitadas por asuntos técnicos que son comprensibles. De momento Bombslinger tiene un precio de $14.99 en Steam, y cuenta con valoraciones positivas; el juego se encuentra en Early Access.

Sobre el autor

Vichilino

Buenas buenas! Jugando desde mediados de los 90', lo mio son los juegos independientes, estudiante de programación y papá de 2 hermosos fans de Mario Bros. #MasterRace.